domingo, 24 de enero de 2016

Guaicaipuro

La ascensorista siempre dice con entusiasmo: adelante muchacha, adelante muchacho, (estos muchachos en su mayoría son sexagenarios). La mujer tiene un radio, escucha una bachata de Romeo Santos, mi tía se sorprende, porque el viejo aparato lleva dentro un pendrive, bajamos, están las siempre tiendas de pijamas, al fondo de los pasillos: las verduras, las flores, los racimos de ajo. 

Suena una salsa, mi tía hace una mueca como si quisiera bailar, un vendedor la captura de inmediato y le dice "señora a usted se le nota que sabe bailar". Mi tía le dice "y una cabillita de esas, más". 

Seguimos... Mientras compramos el pollo, una señora preocupada, dice que ya se le acabaron los reales y que falta mucho para la quincena, "¡qué haré!". Entre el calor de los pequeños pasillos, continuamos, volvemos al principio, una mujer llama la atención, por no estar parados en la línea amarilla, que separa su tienda de la multitud, yo no escuché.

"¡Adelante muchachos!" subimos. Arriba las tienditas de costumbre, extrañamente cerradas, ingenuamente pregunto en un sitio ¿hay harina Pan? -No, eso es un chiste, me digo. A punto de marcharnos, veo el cesto de hilos, digo: qué hermosos. Después de marcharme digo: a Guaicaipuro siempre...

AG

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Inbox para los venezolanos por el tema: Henry Ramos Allup

“Este es un gobierno patuleco” Henry Ramos Allup.

Patuleco, ca.

adj. Am. Dicho de una persona: que tiene un defecto físico en los pies o en las piernas.

Si esto le parece violento, o un gran insulto, no siga leyendo.

Desde que se conocieron los resultados de las elecciones parlamentarias del 06 de diciembre, he leído repetidamente, comentarios de los venezolanos hacia Henry Ramos Allup, llamándolo fósil, carcamal, vejestorio, decrépito, adeco contaminado, hasta lo han comparado con el distinguido, Diosdado Cabello, haciendo ver que este señor es igual que el otro, pero con diferente “cachucha”.

Querido hermano venezolano, basta escuchar ambos discursos, para saber de inmediato que son diferentes. Mientras aquel se envalentonaba por su cargo de presidente, para agredir, quitar el derecho de palabra, ofender y descalificar a cuanto disidente se le cruzara, este señor (Allup), le abre las puertas a los medios.

Al comparar ambos discursos, veo una brecha de Caracas a Patanemo. He visto hoy a “El fósil” como ustedes lo llaman de cariño,  por Vladimir a la 1 en Globovisión y puedo decir ¡qué entrevista tan sabrosa! Este señor, goza de una elocuencia variopinta, tiene una lengua mordaz y una perspicacia que se lleva por los cachos a más de uno.

En la entrevista dijo varias cosas que son interesantes analizar:

“Un dirigente político tiene que sacrificar en popularidad lo que gana en acierto".

“El fósil” no es un demagogo, yo sé que a nosotros los venezolanos, nos encanta que nos endulcen las orejas, que nos desgarramos la ropa y nos bajamos la cremallera, cuando nos echan un piropito. Pero les digo algo, no estamos para esas pendejadas, nos acabaron el país, lo destrozaron, no quiero regalos, no quiero mentiras, no quiero canaimitas, no quiero bolsa de pernil, quiero justicia, quiero hechos, quiero respeto y quiero un Henry Ramos Allup, veterano, seguro, frontal, que no se reserva lo que hará en el futuro, pensando que si lo dice podrá perder unos ocho votos.

Con respecto a lo de carcamal y achacoso…

A este señor lo llaman como ya sabemos, gente joven, sí gente joven y gente vieja y adulta también. Y yo me pregunto ¿qué es ser joven? es usar una tablet, hacer sexting, tener Instagram, no tener canas, ¿es esto ser joven?  

Al señor Ramos Allup, le preguntó un usuario de Twitter, en plena ronda de intervenciones “¿si era verdad que iba a legislar un “transformista” y si se aprobaría el matrimonio igualitario?”, a lo que este respondió “No voy a responder a alusiones discriminatorias a la sexodiversidad (…) Son ciudadanos con los mismos derechos”.

Para comenzar, Tamara Adrián, no es “transformista”, es una mujer trans. Al escuchar esta respuesta de, Ramos Allup, donde condena que en pleno siglo XXI, haya gente que siga pensando así, considero que los carcamales son ustedes y que el discurso de este señor tiene más jovialidad y más vigencia que ningún otro.

Así que esta “joven” le da la mano y la bienvenida.

Ojalá presida la asamblea, porque estoy segura de que no le permitirá al gobierno más “pamplinadas”.

Falta preguntarnos ¿Será que esos adjetivitos calificativos, no son insultos, esos de los que estamos huyendo?

 
Xoxo


Ariadna García


jueves, 3 de diciembre de 2015

No me hables con violencia

Este diario que no es secreto, pero que recoge muchas veces mi intimidad, es la ponchera donde lavo mi cara triste, cuando no desaparece.

-No me toques con violencia.

Escribo cuando estoy triste, es una verdad. Escribo cuando las desgarraduras de mi alma llegan a la ropa, cuando se vuelven táctiles. Hoy me siento triste, hoy estoy triste, hoy nada me consuela.

Supongo que este dolor me hace responsable, porque conozco las causas de mis dolencias, pero me mantengo inmóvil, no hago nada para acortarlas, solo tengo esta pantalla y mis palabras, para intentar curar lo que siento.

-Y no te hablo con violencia.

-Me reprochas.

Intento susurrar un grito que se mueve dentro, intento hacer algo, pero no hago nada. Volvió la tristeza, maldita sea. Siento un dolor en el pecho y un vacío profundo que se refleja en mi mirada, en qué momento quise esto.

-Nunca lo quise, no te miro con violencia.

Me siento enredada, es una sensación que me causa un estupor tremendo, me siento pesada entre mis sábanas y los recuerdos, vienen las heridas del pasado como demonios. Vienen a mí, a estrujarme, vienen a tocarme. Viene a mi una verdad, que pongo en un hilo y la balanceo, con la intención de que se voltee y no sea verdad.

-No te hablo con violencia.

Te escucho... Presto atención a ese sustico que crece en tu pecho, te conoces muy bien, no has cambiado, encuentras cosas del 2007 cuando eras una adolescente, un test psicológico, un mapa de vida, un libro, una ficha, lees cosas que te recuerdan, que te describen, no eran hojas sueltas, eran pruebas de que has mantenido tu esencia, lees cosas de una chica sorprendente.

-Por eso, maldita sea, no te toques con violencia.

Reconocer el fracaso se me hace difícil, pero la sensatez me acompaña, saldré de esto, tal vez no ilesa, pero saldré y lo importante es salir, respirar, respirar la libertad de estar vivos.

Quisiera ponerte un pañito de agua caliente y quitar ese susto que se alojó en tu corazón chiquito, me contaron que los pañitos de agua caliente curan la fiebre, entonces yo podría curarte a ti. Muchas veces se está perdido, y más cuando estamos grandes, cuando nos creemos seguros de tomar las mejores decisiones, pero que va, niña mía, somos todos unos pendejos. El susto pasará, pero yo seguiré aquí, tal vez con otro diseño, otro teclado, pero seguiré aquí.

-Por favor no te toques con violencia.





Ariadna García

La revelación

Soñar con una tatarabuela que no conociste y más que soñar, aquello era una pesadilla. Ella estaba allí, de espaldas, se veía grande, fuerte, con aspecto mas bien de fantasma, tenía el cabello gris, largo y bastante despeinado. 

Se parecía a mi bisabuela, Ana Lucía, pero esta era un poco más alta y me gritaba con voz imponente ¡ESTOY VIVA! ¡MÁS VIVA QUE NUNCA! Yo con las piernas y la boca paralizadas, le gritaba a duras penas que ¡NO! que estaba muerta, como pude, me fui moviendo por el pasillo y enredándome en una cortina, para ir a implorar el socorro de otra muerta, que en mi sueño, al parecer aún estaba con vida. 

Luego me despertó la luz que entraba por la ventana y ya con el susto sosegado y las ideas más claras, pensé en todas las mujeres de mi familia: en LatiTula, América, Mili, Lérida, Zoraida, Josefina y Ana Lucía. 

En aquellas que no conocí, pero que de seguro, tuvieron el mismo carácter, esa forma apaciguada y honesta de llevar la vida. Y vi todo lo que esas mujeres han dejado en mí y en lo importante que han sido en la vida de todos nosotros, en su sabiduría, en sus dichos antiguos, en sus hierbas, en sus supersticiones, en su concepción de "Hombres y mujeres de bien".

Después de todo, no fue una pesadilla, sino una magnífica revelación.


Ariadna García

jueves, 23 de julio de 2015

En Venezuela se hace reasignación de sexo a muy bajo costo

No existe legislación que ampare a hombres y mujeres trans

Un doctor en Maturín, es el único en llevar a cabo las operaciones de reasignación de sexo en el país, las cirugías casi ad honorem, se perciben como una esperanza para el grupo

Poder hacerse una reasignación de sexo en Venezuela, es un camino largo y sin arar. La cirugía es el último recurso para los hombres y mujeres trans, que previo a esto, deben pasar por un largo proceso hormonal. Se enciende un bombillo en el oriente del país, Maturín es la única ciudad hasta ahora que parece atender las necesidades de las personas con disforia de género.

El urólogo monaguense, Alejandro González Maurera, egresado de la Universidad de Los Andes, ha operado a cinco personas en Maturín; explica que las cirugías tardan siete horas aproximadamente. “Trabajamos tres urólogos, un ginecólogo y un cirujano plástico. Estas cirugías no se hacen en el país, porque son operaciones muy complicadas, hay que ser muy hábil, no todos pueden hacerla” indica el especialista en cirugía reconstructiva.

Refiere que el trabajo preoperatorio se lleva quince días, y que la cirugía se tarda, porque hay que reconstruir muchas partes, aclara que hasta ahora, sólo ha hecho vaginas. Al hablar sobre su trabajo, expresa “es una cirugía donde uno juega a ser Dios”.

En cuanto al tema legal con el que lidian sus pacientes, señala “los políticos no se han querido encargar de eso, en casi toda Latinoamérica lo permiten, pero aquí en Venezuela no hay legislación, ni para el cambio de nombre” manifestó el especialista.


“Es una cirugía donde uno juega a ser Dios

El médico relata que la primera cirugía de reasignación de sexo la hizo hace dos años, recientemente atendió a la primera persona que viene de afuera. “Acabamos de operar a una nicaragüense, proveniente de California, Estados Unidos, el costo  de la cirugía fue de 100 dólares”.

“Vino para acá porque le sale mucho más barato que en su país, donde cuesta 15.000 dólares o más”. González, aclaró que al resto de personas que ha operado, la cirugía les ha salido casi gratis; "se debe a que muchas veces son pacientes con situaciones difíciles, y que además, las mismas condiciones en el país lo hacen proceder de esta forma".

“Prácticamente lo hago gratis, porque son pacientes con situaciones muy complejas, es muy difícil hacerse una operación así en cualquier otro lugar y muy costosa” sostuvo. 

El galeno afirma que una vez terminada la operación, recomienda a sus pacientes mantener relaciones sexuales después de 45 días.

Por otra parte, reveló que algunas pacientes le han manifestado llevar una vida sexual completamente satisfactoria, no obstante, dos de ellas han expresado sentir alguna molestia, a pesar de estos resultados, González considera que “los orgasmos están en la mente, no en la vagina”.

En materia legal

El derecho de hoy, no es el de hace cincuenta años, ni el de hace diez. Es un derecho que debe responder a las nuevas tendencias. No es sencilla la tarea que le toca enfrentar en estos tiempos globalizados, o como algunos acertadamente prefieren llamar postmodernos.

Dentro de las exigencias que presenta Venezuela, está el tema de la reasignación de sexo, que desde hace algunas décadas viene siendo tratado en la legislación y la jurisprudencia tanto europea, como norteamericana. A este grupo perteneciente a la comunidad de diversidad sexual, los operadores jurídicos han dado respuestas tibias o poco satisfactorias, pero el tema merece ser abordado con seriedad, tomando en cuenta que los sujetos interesados exigen el respeto y la consideración que merecen, sin discriminación.

Gozamos de un contexto cultural donde surge hace ya varios años el transexualismo, entendiéndolo como una contradicción entre un sexo corporal definido (tanto a nivel cromosómico como genital) y el sexo al que el individuo desea pertenecer (sexo psicológico).

Una persona trans, es aquel hombre que se siente mujer, o una mujer que se sabe hombre. Esta ansia de pertenecer a un sexo distinto al que se posee, tiene el carácter de una necesidad interna de gran fuerza, capaz de llevar al individuo a consentir y soportar tratamientos y operaciones quirúrgicas transformadoras, para transformar sus genitales y caracteres sexuales secundarios, acordes con el sexo deseado.

Pero no sólo el cambio que se busca es fisionómico, también quiere ser llevado a nivel legal; en este caso se refiere al nombre civil que aparece en los documentos de identificación, el mismo que el individuo obtiene desde que nace, pero en el caso de las personas trans, sería a partir de su transformación física y asentar ese cambio a través de una legitimación. La meta es poder hacer valer su derecho a la identidad -a su nueva identidad- y que no haya discriminación alguna para hacer esto posible.

En Venezuela lo que existe en este momento es un procedimiento judicial de rectificación de partida de nacimiento, en la cual por fallas formales, permite el cambio de nombre de la persona, porque hubo un error material al momento de emitir la partida de nacimiento por el órgano administrativo, “esa es la salida jurídica que se le ha dado a el cambio de nombre civil de los hombres y mujeres trans, pero ellos no aceptan esa medida porque no elimina las referencias de su anterior sexo, por esta razón, solicitan que el Estado emita una nueva partida de nacimiento, sin ningún tipo de referencia a su anterior sexo, pero actualmente esto no es posible” explicó la activista trans  y abogada, Tamara Adrián, hoy diputada suplente de la Asamblea Nacional venezolana.

Pero si el Estado venezolano tiene esa facultad ¿por qué no se realiza?, Adrián, también profesora universitaria, comentó que no se da esta situación por razones de cultura jurídica, por las dificultades que tiene el Estado venezolano de asumir los derechos de las personas trans. “De la  misma manera como no está autorizado el matrimonio entre personas del mismo sexo, tampoco se ha autorizado este tipo de mecanismos; no por carencias del orden jurídico, sino por resistencias institucionales, a otorgar a los trans un trato de ciudadanos completos” agregó.

Para Adrián, la posibilidad de que se flexibilice la ley a favor de las personas trans, no está ni cerca. “No considero que se logre, ni con el gobierno actual, ni con otro distinto, porque por ejemplo en la agenda de la oposición si llega a ganar las parlamentarias, este tema no está entre sus propuestas, es un tema ausente, y si el oficialismo en 15 años nunca lo ha hecho, cómo lo va a hacer con la próxima Asamblea Nacional” afirmó.

Como se dijo anteriormente es un problema de cultura jurídica, es decir, el país tiene dificultades para aceptar a las personas de diversidad sexual; al haber esta dificultad, se tiende a buscar mecanismos para rechazar cualquier tipo de medidas.

Para Adrián, el colectivo de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (LGBTI), está totalmente excluido de protección en Venezuela, donde la legislación en esta materia está “a años luz” del resto de Latinoamérica “por culpa de una revolución conservadora” aseveró.

La profesora universitaria, denuncia como los transexuales venezolanos están discriminados del sistema educativo o excluidos del sistema de salud, “no hay un reconocimiento de la identidad de las personas trans, sólo hay un potencial cambio de nombre, más no de sexo”, denunció.

Ello, justamente, fue lo que le pasó a la abogada, quien aparece en la lista de 404 candidatos al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano como Tomás Adrián, nombre que figura en su cédula de identidad pese a haberse sometido a una reasignación de sexo en 2002.

Este hecho movió a la abogada a presentar un recurso constitucional ante el mismo TSJ al que ahora se presenta y que sigue pendiente desde hace once años. “Hay una revolución conservadora, con una tendencia regresiva en términos de jurisprudencia y de leyes, que ha hecho que no se haya logrado ningún avance”, aseguró.


Un camino trans

La coordinadora de la fundación Reflejos de Venezuela, Ana Margarita Rojas, explicó  en una entrevista exclusiva que: no tienen confianza en los médicos venezolanos, en cuanto a las operaciones de reasignación de sexo, que se llevan a cabo en el país, pues, expresó que la pericia de los galenos en esos casos es casi nula. “Los que dicen hacerlo, lo hacen en la clandestinidad, conocemos de al menos dos doctores, uno en Monagas y otro en Táchira, y sabemos que los resultados en los pacientes que se han sometido a la cirugía han sido fatales” dijo.

La coordinadora enunció que en el proyecto de la fundación “Transpasemos las Barreras” buscan atender a las personas trans, desde otra visión más amplia, donde hacer la cirugía sería el último recurso. Refiere que es indispensable pasar primero, por un largo proceso hormonal, que conste mínimo de dos a cuatro años, aclaró que es casi igual a vivir de nuevo la adolescencia y que es recomendable pasar por allí.

“Nuestros pacientes se hacen cirugías primarias, en el caso de un hombre trans se somete a una mastectomía y en el caso de una mujer trans a una mamoplastia. Hacerse una operación en el país tiene muchos riesgos, muchas veces las personas quedan afectadas luego de las cirugías y pierden la sensibilidad en sus órganos genitales”, refirió Rojas. Asimismo mantuvo que es necesario hacer el trabajo psicológico y hormonal. “Después de eso se garantiza que haya sensibilidad” añadió.

Por otra parte resaltó que la Fundación le da mucha más ponderación a la “construcción de hombre y mujer trans, social y laboralmente”. A su juicio, es muy importante reconocerse y aceptarse en su propio entorno “un trans nunca puede ser de closet”, haciendo referencia a que ninguna persona trans puede esconderse y que para tener resultados positivos más adelante, es necesario la integración del individuo con todo su entorno, una transformación de manera paulatina.

“Un trans nunca puede ser de closet”

Rojas, agrega que trabajan para la consciencia de su ámbito social y laboral “nos enfocamos en ello, es construirte socialmente con procesos de respeto y de aceptación”. Relató que por la fundación han pasado 120 personas trans, y cuenta que los que llegan quieren que el cambio sea rápido, pero que se les orienta a acudir con un psicólogo y un endocrino para que el cambio sea el adecuado, sugieren hacer la reasignación de sexo una vez que las personas sean hombres y mujeres hormonalmente maduras.

Explica que actualmente por resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización Mundial de la Salud, el término “transexual o transgénero “está es desuso ya que viola los derechos humanos y raya en el amarillismo. “Yo no tengo por qué difundir si se operó o no” agregó Rojas. Por lo tanto ambos organismos avalan la definición “persona trans o intersexo”.

Bárbara, una mujer trans, que trabaja como artista en un bar gay de Caracas, llamado Telo Café, habla de  su transformación hacia la reasignación de sexo. “La primera vez que me operé fue hace seis años, y hace un mes me cambié las prótesis en la Clínica Sabana Grande los Tres Arcángeles, todo me salió en 350.000 bolívares, la liposucción, la mamoplastia, la rinoplastia y aumento de gluteos”.

Explicó que aún no está preparada para llevar a cabo una cirugía mayor, lo que ha hecho hasta ahora es lo que los expertos llaman cirugías primarias. “Todavía no quiero hacerme la reasignación de sexo, no estoy segura, ahorita tengo 35 años me gustaría hacérmela a los 40”. Además dio a conocer su temor de operarse en el país, “aquí las hacen pero son muy malas, la gente no queda bien”. Normalmente estas cirugías, se hacen en Barcelona, España o en Tailandia, mencionó que la única persona trans que conoce en el país, que se haya hecho una reasignación de sexo, lo hizo en Tailandia.

“Quiero hacerme la operación porque nací para ser mujer, no para tener eso guindando allí” expresa Bárbara, quien asegura, que desde siempre se sintió mujer.

En Venezuela, las personas trans viven constantemente en vilo, puesto que las leyes no se han flexibilizado y tampoco reciben respuesta a sus exigencias. Muchos no tienen oportunidad de encontrar un trabajo formal y las implicaciones legales les impiden vivir libremente como cualquier otro ciudadano, que goza plenamente de sus derechos. Las opciones para operarse tampoco abundan, la sociedad parece indiferente y mientras tanto siguen en la oscuridad.



Ariadna García


Alexa Martínez 

domingo, 19 de julio de 2015

Solamente en las noches

Escribiendo
he pedido, he perdido.
en esta noche en este mundo
abrazada a vos,
alegría del naufragio.
he querido sacrificar mis días y mis semanas
en las ceremonias del poema.
he implorado tanto
desde el fondo de los fondos
de mi escritura.
Coger y morir no tienen adjetivos.

Alejandra Pizarnik

miércoles, 1 de julio de 2015

Me da un Mc Donald Trump

Si decían que la cajita feliz de Mc Donald's, era mala y nociva para el cuerpo, no me quiero imaginar cómo sería comerse, un Mc Donald Trump, toda una cajita, pero de sorpresas.



La caja repleta de xenofobia, intolerancia, despotismo, y otros ingredientes, creo que le emparcharían el estomago a cualquiera, al menos a mí, aunque no soy la única, puesto que Carlos Slim, NBC y Univisión, parecen haber tenido una gran indigestión luego de escuchar todo lo que la cajita trae para nosotros, al punto de suspender sus contratos, afines y relaciones con esta.


Antes de vociferar su lanzamiento, presumo que no se hizo un sencillo estudio de mercado, ya que tanto mexicanos como estadounidenses comen cajita feliz. Pero gracias a la manera “empática y simpática” de su propuesta, los mexicanos no quieren comer Mc Donald Trump y apuesto que muchos estadounidenses tampoco.


En este mundo con guerras; hay gente haciendo esfuerzos por creer y apostar todo a la tolerancia, a corregir los errores del pasado, a eliminar esas brechas raciales, que nada bueno han traído. En este mundo pesado y cargado de cosas buenas y malas, hay gente que quiere la comunión entre los países y su gente, aunque suene come flor... Gente cansada de las guerras, de los discursos llenos de odio, de esos calificativos que se sueltan, sin la más mínima mesura.


Una prueba verídica de ello, son los miles y miles de mensajes que ha escrito la gente en repudio a este, Mc Donald Trump o Mal Donald Trump.


La cajita está ahí, ya salió, es cierto, no obstante, eres tú quien decide si la prueba o no, si la disfruta y la comparte, en algunos casos no se tiene elección, pero en este en particular, sí.


Ante semejante bomba taparteria, de intestino y duodeno, creo que los mexicanos no se comerán un Mc Donald Trump, ni que le pongan chile, habrá gente a la que le haya parecido una oferta apetitosa, pero espero con todo mi corazón, no sea la mayoría.


“México nos está matando” esa es una parte del eslogan con la que se lanzó esta cajita. No, nos está matando México, Bonaire o Abu Dhabi, nos mata aquel que teniendo todo el dinero y el poder para cambiar las cosas, para hacer de este un mundo mejor, reúne toda su fuerza y la vuelca en cosas tan catastróficas como estas.


Si ahora mismo se creara una medida para rechazar el “Mc Donald Trump”, estoy segura de que miles de comunidades se unirían: veganos, artistas, religiosos, pintores, patineteros, niños, gatos, perros, Mundo.


Una acción que junta todo en una palabra: mundo.

Un Mundo, que ante la presencia de un Mc Donald Trump, podría elegir comerse, un Mc Mundo feliz.


¿Qué sacamos?


¿Qué estamos ofreciendo?

 

Ariadna García