jueves, 23 de julio de 2015

En Venezuela se hace reasignación de sexo a muy bajo costo

No existe legislación que ampare a hombres y mujeres trans

Un doctor en Maturín, es el único en llevar a cabo las operaciones de reasignación de sexo en el país, las cirugías casi ad honorem, se perciben como una esperanza para el grupo

Poder hacerse una reasignación de sexo en Venezuela, es un camino largo y sin arar. La cirugía es el último recurso para los hombres y mujeres trans, que previo a esto, deben pasar por un largo proceso hormonal. Se enciende un bombillo en el oriente del país, Maturín es la única ciudad hasta ahora que parece atender las necesidades de las personas con disforia de género.

El urólogo monaguense, Alejandro González Maurera, egresado de la Universidad de Los Andes, ha operado a cinco personas en Maturín; explica que las cirugías tardan siete horas aproximadamente. “Trabajamos tres urólogos, un ginecólogo y un cirujano plástico. Estas cirugías no se hacen en el país, porque son operaciones muy complicadas, hay que ser muy hábil, no todos pueden hacerla” indica el especialista en cirugía reconstructiva.

Refiere que el trabajo preoperatorio se lleva quince días, y que la cirugía se tarda, porque hay que reconstruir muchas partes, aclara que hasta ahora, sólo ha hecho vaginas. Al hablar sobre su trabajo, expresa “es una cirugía donde uno juega a ser Dios”.

En cuanto al tema legal con el que lidian sus pacientes, señala “los políticos no se han querido encargar de eso, en casi toda Latinoamérica lo permiten, pero aquí en Venezuela no hay legislación, ni para el cambio de nombre” manifestó el especialista.


“Es una cirugía donde uno juega a ser Dios

El médico relata que la primera cirugía de reasignación de sexo la hizo hace dos años, recientemente atendió a la primera persona que viene de afuera. “Acabamos de operar a una nicaragüense, proveniente de California, Estados Unidos, el costo  de la cirugía fue de 100 dólares”.

“Vino para acá porque le sale mucho más barato que en su país, donde cuesta 15.000 dólares o más”. González, aclaró que al resto de personas que ha operado, la cirugía les ha salido casi gratis; "se debe a que muchas veces son pacientes con situaciones difíciles, y que además, las mismas condiciones en el país lo hacen proceder de esta forma".

“Prácticamente lo hago gratis, porque son pacientes con situaciones muy complejas, es muy difícil hacerse una operación así en cualquier otro lugar y muy costosa” sostuvo. 

El galeno afirma que una vez terminada la operación, recomienda a sus pacientes mantener relaciones sexuales después de 45 días.

Por otra parte, reveló que algunas pacientes le han manifestado llevar una vida sexual completamente satisfactoria, no obstante, dos de ellas han expresado sentir alguna molestia, a pesar de estos resultados, González considera que “los orgasmos están en la mente, no en la vagina”.

En materia legal

El derecho de hoy, no es el de hace cincuenta años, ni el de hace diez. Es un derecho que debe responder a las nuevas tendencias. No es sencilla la tarea que le toca enfrentar en estos tiempos globalizados, o como algunos acertadamente prefieren llamar postmodernos.

Dentro de las exigencias que presenta Venezuela, está el tema de la reasignación de sexo, que desde hace algunas décadas viene siendo tratado en la legislación y la jurisprudencia tanto europea, como norteamericana. A este grupo perteneciente a la comunidad de diversidad sexual, los operadores jurídicos han dado respuestas tibias o poco satisfactorias, pero el tema merece ser abordado con seriedad, tomando en cuenta que los sujetos interesados exigen el respeto y la consideración que merecen, sin discriminación.

Gozamos de un contexto cultural donde surge hace ya varios años el transexualismo, entendiéndolo como una contradicción entre un sexo corporal definido (tanto a nivel cromosómico como genital) y el sexo al que el individuo desea pertenecer (sexo psicológico).

Una persona trans, es aquel hombre que se siente mujer, o una mujer que se sabe hombre. Esta ansia de pertenecer a un sexo distinto al que se posee, tiene el carácter de una necesidad interna de gran fuerza, capaz de llevar al individuo a consentir y soportar tratamientos y operaciones quirúrgicas transformadoras, para transformar sus genitales y caracteres sexuales secundarios, acordes con el sexo deseado.

Pero no sólo el cambio que se busca es fisionómico, también quiere ser llevado a nivel legal; en este caso se refiere al nombre civil que aparece en los documentos de identificación, el mismo que el individuo obtiene desde que nace, pero en el caso de las personas trans, sería a partir de su transformación física y asentar ese cambio a través de una legitimación. La meta es poder hacer valer su derecho a la identidad -a su nueva identidad- y que no haya discriminación alguna para hacer esto posible.

En Venezuela lo que existe en este momento es un procedimiento judicial de rectificación de partida de nacimiento, en la cual por fallas formales, permite el cambio de nombre de la persona, porque hubo un error material al momento de emitir la partida de nacimiento por el órgano administrativo, “esa es la salida jurídica que se le ha dado a el cambio de nombre civil de los hombres y mujeres trans, pero ellos no aceptan esa medida porque no elimina las referencias de su anterior sexo, por esta razón, solicitan que el Estado emita una nueva partida de nacimiento, sin ningún tipo de referencia a su anterior sexo, pero actualmente esto no es posible” explicó la activista trans  y abogada, Tamara Adrián, hoy diputada suplente de la Asamblea Nacional venezolana.

Pero si el Estado venezolano tiene esa facultad ¿por qué no se realiza?, Adrián, también profesora universitaria, comentó que no se da esta situación por razones de cultura jurídica, por las dificultades que tiene el Estado venezolano de asumir los derechos de las personas trans. “De la  misma manera como no está autorizado el matrimonio entre personas del mismo sexo, tampoco se ha autorizado este tipo de mecanismos; no por carencias del orden jurídico, sino por resistencias institucionales, a otorgar a los trans un trato de ciudadanos completos” agregó.

Para Adrián, la posibilidad de que se flexibilice la ley a favor de las personas trans, no está ni cerca. “No considero que se logre, ni con el gobierno actual, ni con otro distinto, porque por ejemplo en la agenda de la oposición si llega a ganar las parlamentarias, este tema no está entre sus propuestas, es un tema ausente, y si el oficialismo en 15 años nunca lo ha hecho, cómo lo va a hacer con la próxima Asamblea Nacional” afirmó.

Como se dijo anteriormente es un problema de cultura jurídica, es decir, el país tiene dificultades para aceptar a las personas de diversidad sexual; al haber esta dificultad, se tiende a buscar mecanismos para rechazar cualquier tipo de medidas.

Para Adrián, el colectivo de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (LGBTI), está totalmente excluido de protección en Venezuela, donde la legislación en esta materia está “a años luz” del resto de Latinoamérica “por culpa de una revolución conservadora” aseveró.

La profesora universitaria, denuncia como los transexuales venezolanos están discriminados del sistema educativo o excluidos del sistema de salud, “no hay un reconocimiento de la identidad de las personas trans, sólo hay un potencial cambio de nombre, más no de sexo”, denunció.

Ello, justamente, fue lo que le pasó a la abogada, quien aparece en la lista de 404 candidatos al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano como Tomás Adrián, nombre que figura en su cédula de identidad pese a haberse sometido a una reasignación de sexo en 2002.

Este hecho movió a la abogada a presentar un recurso constitucional ante el mismo TSJ al que ahora se presenta y que sigue pendiente desde hace once años. “Hay una revolución conservadora, con una tendencia regresiva en términos de jurisprudencia y de leyes, que ha hecho que no se haya logrado ningún avance”, aseguró.


Un camino trans

La coordinadora de la fundación Reflejos de Venezuela, Ana Margarita Rojas, explicó  en una entrevista exclusiva que: no tienen confianza en los médicos venezolanos, en cuanto a las operaciones de reasignación de sexo, que se llevan a cabo en el país, pues, expresó que la pericia de los galenos en esos casos es casi nula. “Los que dicen hacerlo, lo hacen en la clandestinidad, conocemos de al menos dos doctores, uno en Monagas y otro en Táchira, y sabemos que los resultados en los pacientes que se han sometido a la cirugía han sido fatales” dijo.

La coordinadora enunció que en el proyecto de la fundación “Transpasemos las Barreras” buscan atender a las personas trans, desde otra visión más amplia, donde hacer la cirugía sería el último recurso. Refiere que es indispensable pasar primero, por un largo proceso hormonal, que conste mínimo de dos a cuatro años, aclaró que es casi igual a vivir de nuevo la adolescencia y que es recomendable pasar por allí.

“Nuestros pacientes se hacen cirugías primarias, en el caso de un hombre trans se somete a una mastectomía y en el caso de una mujer trans a una mamoplastia. Hacerse una operación en el país tiene muchos riesgos, muchas veces las personas quedan afectadas luego de las cirugías y pierden la sensibilidad en sus órganos genitales”, refirió Rojas. Asimismo mantuvo que es necesario hacer el trabajo psicológico y hormonal. “Después de eso se garantiza que haya sensibilidad” añadió.

Por otra parte resaltó que la Fundación le da mucha más ponderación a la “construcción de hombre y mujer trans, social y laboralmente”. A su juicio, es muy importante reconocerse y aceptarse en su propio entorno “un trans nunca puede ser de closet”, haciendo referencia a que ninguna persona trans puede esconderse y que para tener resultados positivos más adelante, es necesario la integración del individuo con todo su entorno, una transformación de manera paulatina.

“Un trans nunca puede ser de closet”

Rojas, agrega que trabajan para la consciencia de su ámbito social y laboral “nos enfocamos en ello, es construirte socialmente con procesos de respeto y de aceptación”. Relató que por la fundación han pasado 120 personas trans, y cuenta que los que llegan quieren que el cambio sea rápido, pero que se les orienta a acudir con un psicólogo y un endocrino para que el cambio sea el adecuado, sugieren hacer la reasignación de sexo una vez que las personas sean hombres y mujeres hormonalmente maduras.

Explica que actualmente por resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Organización Mundial de la Salud, el término “transexual o transgénero “está es desuso ya que viola los derechos humanos y raya en el amarillismo. “Yo no tengo por qué difundir si se operó o no” agregó Rojas. Por lo tanto ambos organismos avalan la definición “persona trans o intersexo”.

Bárbara, una mujer trans, que trabaja como artista en un bar gay de Caracas, llamado Telo Café, habla de  su transformación hacia la reasignación de sexo. “La primera vez que me operé fue hace seis años, y hace un mes me cambié las prótesis en la Clínica Sabana Grande los Tres Arcángeles, todo me salió en 350.000 bolívares, la liposucción, la mamoplastia, la rinoplastia y aumento de gluteos”.

Explicó que aún no está preparada para llevar a cabo una cirugía mayor, lo que ha hecho hasta ahora es lo que los expertos llaman cirugías primarias. “Todavía no quiero hacerme la reasignación de sexo, no estoy segura, ahorita tengo 35 años me gustaría hacérmela a los 40”. Además dio a conocer su temor de operarse en el país, “aquí las hacen pero son muy malas, la gente no queda bien”. Normalmente estas cirugías, se hacen en Barcelona, España o en Tailandia, mencionó que la única persona trans que conoce en el país, que se haya hecho una reasignación de sexo, lo hizo en Tailandia.

“Quiero hacerme la operación porque nací para ser mujer, no para tener eso guindando allí” expresa Bárbara, quien asegura, que desde siempre se sintió mujer.

En Venezuela, las personas trans viven constantemente en vilo, puesto que las leyes no se han flexibilizado y tampoco reciben respuesta a sus exigencias. Muchos no tienen oportunidad de encontrar un trabajo formal y las implicaciones legales les impiden vivir libremente como cualquier otro ciudadano, que goza plenamente de sus derechos. Las opciones para operarse tampoco abundan, la sociedad parece indiferente y mientras tanto siguen en la oscuridad.



Ariadna García


Alexa Martínez 

domingo, 19 de julio de 2015

Solamente en las noches

Escribiendo
he pedido, he perdido.
en esta noche en este mundo
abrazada a vos,
alegría del naufragio.
he querido sacrificar mis días y mis semanas
en las ceremonias del poema.
he implorado tanto
desde el fondo de los fondos
de mi escritura.
Coger y morir no tienen adjetivos.

Alejandra Pizarnik

miércoles, 1 de julio de 2015

Me da un Mc Donald Trump

Si decían que la cajita feliz de Mc Donald's, era mala y nociva para el cuerpo, no me quiero imaginar cómo sería comerse, un Mc Donald Trump, toda una cajita, pero de sorpresas.



La caja repleta de xenofobia, intolerancia, despotismo, y otros ingredientes, creo que le emparcharían el estomago a cualquiera, al menos a mí, aunque no soy la única, puesto que Carlos Slim, NBC y Univisión, parecen haber tenido una gran indigestión luego de escuchar todo lo que la cajita trae para nosotros, al punto de suspender sus contratos, afines y relaciones con esta.


Antes de vociferar su lanzamiento, presumo que no se hizo un sencillo estudio de mercado, ya que tanto mexicanos como estadounidenses comen cajita feliz. Pero gracias a la manera “empática y simpática” de su propuesta, los mexicanos no quieren comer Mc Donald Trump y apuesto que muchos estadounidenses tampoco.


En este mundo con guerras; hay gente haciendo esfuerzos por creer y apostar todo a la tolerancia, a corregir los errores del pasado, a eliminar esas brechas raciales, que nada bueno han traído. En este mundo pesado y cargado de cosas buenas y malas, hay gente que quiere la comunión entre los países y su gente, aunque suene come flor... Gente cansada de las guerras, de los discursos llenos de odio, de esos calificativos que se sueltan, sin la más mínima mesura.


Una prueba verídica de ello, son los miles y miles de mensajes que ha escrito la gente en repudio a este, Mc Donald Trump o Mal Donald Trump.


La cajita está ahí, ya salió, es cierto, no obstante, eres tú quien decide si la prueba o no, si la disfruta y la comparte, en algunos casos no se tiene elección, pero en este en particular, sí.


Ante semejante bomba taparteria, de intestino y duodeno, creo que los mexicanos no se comerán un Mc Donald Trump, ni que le pongan chile, habrá gente a la que le haya parecido una oferta apetitosa, pero espero con todo mi corazón, no sea la mayoría.


“México nos está matando” esa es una parte del eslogan con la que se lanzó esta cajita. No, nos está matando México, Bonaire o Abu Dhabi, nos mata aquel que teniendo todo el dinero y el poder para cambiar las cosas, para hacer de este un mundo mejor, reúne toda su fuerza y la vuelca en cosas tan catastróficas como estas.


Si ahora mismo se creara una medida para rechazar el “Mc Donald Trump”, estoy segura de que miles de comunidades se unirían: veganos, artistas, religiosos, pintores, patineteros, niños, gatos, perros, Mundo.


Una acción que junta todo en una palabra: mundo.

Un Mundo, que ante la presencia de un Mc Donald Trump, podría elegir comerse, un Mc Mundo feliz.


¿Qué sacamos?


¿Qué estamos ofreciendo?

 

Ariadna García

domingo, 31 de mayo de 2015

Poema a las moras

Él era las moras y no porque fuera dulce o rojo, él era las moras porque ella podía mirarlo con amor.

Para ti cuerpo grande, cuerpo blanco, cuerpo hermoso
Para ti ojos cálidos y azules
Para ti boca dulce que te abres al verme
Para ti pies blandos que sentí por un instante
Para ti que supiste mostrar tu bondad
Para ti que me observaste con cautela de principio a fin
Para ti que descubriste mi delito culinario
Para ti que cerrado a los sabores me elegiste a mí
Para ti que cerrado al amor exclamaste ¡Estoy enamorado!
Para ti que en mi delirio te mostraste calmado
Para ti que te quedaste
Para ti que por ti llego tan lejos, para ti que por mí lo haría de nuevo

Para ti que me haces soñar…


Ariadna García

domingo, 1 de marzo de 2015

¿Es real la necesidad del gobierno de subir los precios de la gasolina?

Los bajos precios del petróleo, llaman a una necesidad inminente por parte del gobierno venezolano, a hacer un ajuste en los precios de la gasolina, el subsidio de esta se inició en el país hace más de 68 años

Venezuela enfrenta la gasolina más barata del mundo con un precio de 0,02 dólares, el subsidio comenzó durante el mandato de Rómulo Betancourt en 1948, este consideraba “la inmoralidad de que en un país productor de crudo se vendan los combustibles a precios internacionales a sus ciudadanos”. Betancourt cuenta esto en su libro Venezuela, política y petróleo.

El precio de la gasolina permaneció intacto entre (1945-1981) entre 0,18 y 0,22 bolívares (viejos) por litro, luego durante el gobierno de Carlos Andrés Pérez, este disfrutó de las cotizaciones que arrojó el Embargo Árabe petrolero en 1973, ya para ese momento el uso desproporcionado de los recursos petroleros, parecían estar gestando una crisis, que explotaría años más tarde.

Pese a que durante el gobierno de Pérez, los precios del combustible no fueron un problema, la deuda externa aumentó de 1.200 millones de dólares en 1973, a 11.000 millones de dólares en 1978, mientras que los gastos de la administración pública lo hicieron en 540%. En 1988 gana Carlos Andrés Pérez un segundo mandato, por la situación insostenible en cuanto al tema de los hidrocarburos y el subsidio de la gasolina en el país, este hizo unos ajustes macroeconómicos que despertaron un estallido social conocido como “El Caracazo” las medidas planteaban incremento de tarifas de servicios públicos, aumento del salario mínimo, deflación del déficit fiscal en un 4%, y entre otras planteó elevar cada año los derivados del petróleo en el mercado nacional con un 100% en el precio de la gasolina y un 30% en los precios del transporte público, entre otros.

El economista Alexander Guerreo, considera que el aumento de la gasolina planteado en la memoria y cuenta por el presidente Nicolás Maduro, no se concretó debido a que “Imagino que tendrá razones políticas, para no querer formularlo en el momento. Pero con el tema del aumento de los precios de la gasolina casi no habrá problemas, porque la gente sabe que hay que pagar más por el combustible y, en ese sentido, hemos llegado a un punto en el cual a la gente le da pena echar gasolina tan barata, y entonces el gobierno se ganó una parte de la opinión pública al generar un debate entre ellos mismos, justo para que la gente se diera cuenta de que hay que aumentar la gasolina. Pero en el momento en que suba la gasolina, subirán los precios, porque, a su vez, subirán los costos de producción.” Asegura.

Por su parte la periodista Erika Hidalgo especialista en la fuente de Minería y Petróleo del diario El Mundo, considera que el aumento de la gasolina debió hacerse mucho tiempo atrás “Pienso que en efecto el precio de la gasolina debe ser incrementado. Sin embargo, con ciertas reservas en torno al ajuste que debe ser definido.  A saber, fijar un aumento para cubrir solo costos de producción, o un aumento que determine cierto nivel de ganancias o simplemente escalar su valor a precios internacionales, a mi modo de ver, los combustibles deben ser ajustados a su costos de producción en función de que Petróleos de Venezuela elimine sus niveles de pérdidas, que en los actuales  momentos giran en torno a los 2.500 a 3.000 millones de dólares en el mercado interno, y alcanzar un nivel de ganancias, pero nunca fijar los precios a escala internacional”.

Hidalgo cree que el subsidio a la gasolina es regresivo, “porque beneficia, básicamente a los sectores de más recursos de la sociedad, no es menos cierto que el Gobierno Nacional ha privilegiado una estrategia geopolítica que contempla entregas de crudo y combustibles a precios especiales y una parte del pago en especias a naciones del Caribe y Centroamérica”, y que las medidas deben ir acompañadas de otras que puedan contrarrestar la inequidad que existe actualmente.

Venezuela es un país eminentemente petrolero, razón por la que Hidalgo considera que esto debería tener un efecto positivo para los venezolanos “las reservas de petróleo nos ubican como el país con las mayores del mundo. Esta para mi es una razón de peso para que los venezolanos podamos tener una ventaja sobre otras naciones no productoras que deben pagar con creces su realidad.” Plantea la periodista.

El aumento de la gasolina traería secuelas “La consecuencia económica directa que traerá el aumento del combustible será una escalada inflacionaria, por ser Venezuela un país donde el transporte de carga es fundamentalmente terrestre, lo cual incidirá en toda la cadena de distribución de los productos. Sin embargo, no veo un estallido social, toda vez que el Gobierno ejecuta una propaganda agresiva que sataniza la situación actual del subsidio y que manipula las verdaderas razones por las cuales requieren con urgencia aumentar el valor del combustible, y cuyo único nombre se remite a las decisivas elecciones parlamentarias y al mantenimiento de políticas populistas de dadivas que no resuelven el problema real de la pobreza en el país.” Afirma Hidalgo, quien además considera que el ajuste debió hacerse antes y haberse mantenido en el tiempo. “Los aumentos deben ser indexados a los niveles de producción cada año, para lo cual debe establecerse una norma fiscal.”

El “Caracazo” como antecedente histórico para Venezuela, en este tema, representa un nerviosismo social real, por los acontecimiento de 1989, hablar de subir los precios de la gasolina encrespa a cualquiera, sin embargo aumentar el combustible es una necesidad que tiene los días contados, pues son muchos los factores que generan pérdidas al país, entre ellos que Pdvsa pierda hoy 13.500 millones de dólares al año.

Ariadna García


lunes, 24 de noviembre de 2014

Mi relación con Caracas es como mi relación con Dios

No sé si nos estamos alejando o acercando...

Caracas 22 de noviembre de 2014; 06:10 pm.


Caracas ¡chica! Qué relación tan enfermiza esta que hemos tenido tú y yo en los últimos años, yo te amo, comencé a disfrutarte, a caminarte, a balancearme en ti, aprendí a cuidarme de ti, de tu violencia que no es tuya sino de otros. Admito que cuando he visto esas guacamayas volar sobre mí se me pasa todo, se me olvida la violencia, el hedor de Chacaíto, hasta el ruido tormentoso de los motorizados, ese ruido que me convirtió en una persona temerosa, con sobresaltos ante el asomo de cualquier peligro.  

Si me preguntas cuanto duraremos tú y yo, te diría que toda la vida. Pero por ahora creo que es necesario separarnos, no podemos seguir así Caracas, ya no tengo la tranquilidad para soportarte, ni tampoco veo cerca las respuestas para ayudarte. Veo que estás muy herida, contaminada, viciada y muy perturbada.

Creo que te matamos primero a ti.

Anoche volviste a asustarme y sentí que no estoy preparada para vivir así, con esa angustia en el pecho y ese temblor en las manos.

Atendí una llamada y eso bastó para desatar la furia; dos chicos me siguieron y enseguida noté que iban a robarme, tal vez es una tontería, sé que otros han vivido cosas peores en tus calles, pero esos cinco minutos en llegar a la caseta del metro, fueron como una carrera por mi vida. Llegué pedí ayuda y ahí me quedé hasta que se fueron.

Afortunadamente pude esperar, calmarme y regresarme, no me atreví a salir de la estación.
Pero Caracas, aquí con mi corazón te digo -no me gusta que me toquen conocidos, mucho menos extraños, estoy consciente de mis alcances y de los tuyos y por eso te digo -no podemos seguir así-.

No quiero encerrarme en un cuarto a ver como pasan las horas, pero tampoco quiero sentir el corazón salido de mi boca, cada vez que pongo un pie en la calle.

Caracas no te digo hasta aquí, porque obsesivamente me cuesta alejarme y desprenderme. 

Pero con miedo te digo: no nos hagamos más daño.

No puedo y sé que tu tampoco resistes más.

Con amor y con pasión te beso y te digo: basta.




A.G

viernes, 17 de octubre de 2014

“Callejera” estará todo el mes de octubre en la sala Rajatabla


“El pies descalzos, el manos sucias, el sin camisa”

La obra teatral “Callejera” escrita y actuada por Luis Vicente González, está en la sala Rajatabla desde el 2 hasta el 26 de octubre, las funciones son jueves, viernes y sábados a las 7:00 pm y domingos a las 6:00 pm.

Es dirigida por Carlos Díaz y la producción está a cargo de Dairo Piñeres, el diseño de vestuario de Josmary González, diseño y realización de cilindro de Patricia Amenta. Rap e intervención del tema "Versos a mi madre" de J. Jaramillo de Brian Girón (Big Bad); Coreografía de Alan González; diseño y asesoría de maquillaje de Marcel Castellano y las voces de Antonieta Colón y Simona Chirinos.
Por qué hay que ir a ver Callejera

Esta obra al principio intimidante y confusa por las constantes repeticiones de frases como: “El pies descalzos, el manos sucias, el sin camisa” llega a conmoverte cuando empiezas a entender la precariedad, el rechazo, el odio; los maltratos a los que está sometido un adolescente de 15 años. Una obra que habla con franqueza sobre la violencia que existe en muchos hogares.

Una historia real de intolerancia, que muestra lo que pueden llegar a hacer los prejuicios, y el miedo a reconocer al otro que siente y quiere distinto. La burla del pueblo hacia un chico condenado por ser homosexual, los constantes golpes de su padre y el silencio de su madre, son las causas principales de la rebeldía de este adolescente, llevándolo a convertirse en Perla, a ponerse tacones y vestidos. A caminar por el medio de la calle, "por la raya blanca", para exacerbar la rabia de los que lo rodean.
Perla le jugó una broma al chico más lindo de la escuela, invitándolo delante de los muchachos del pueblo, a una fiesta de san Valentín que harían en el liceo. Aquel chico no resistió que lo avergonzara delante de todos y el día de la fiesta le disparó, quitándole la vida frente a todos, “dicen que mi sangre hizo una forma de corazón en el piso” el odio es tan grande que allí quedó tirado, nadie fue capaz de recoger su cuerpo “mucho menos de buscar un camión y llevarme para un hospital”.
La obra está escrita con muchos recursos literarios, nada está explicito, ni la escenografía. La caracterización de Luis Vicente González es magnífica, al mismo tiempo que actúa, baila, se desplaza de un lado a otro de la sala y te observa durante toda la obra, con una mirada fuerte y penetrante, “Callejera” logra aturdirte y hablarte a gritos de una violencia que está allí al frente de todos.

Callejera un personaje tenaz que regresa de la muerte para contarnos su historia.

El costo de las entradas es de 100 bolívares y los jueves dos por uno.


Ariadna García